The London Nº1

Texto: Mauricio Schiavon (@MSchiavon18)

No hay nada mejor para convatir el calor que un buen Gin Tonic, pero detrás de esta bebida hay una historia que tal vez no sabías...

 

Empecemos con lo básico ¿Qué es la Ginebra? La ginebra es un aguardiente que proviene del grano del maíz, centeno o cebada principalmente (como el vodka). Su proceso de elaboración comienza con una primera fermentación de los jugos del grano y posteriormente se destila, obteniendo un aguardiente que se aromatiza con bayas de enebro, como principal botánico. Si no tiene enebro, no es Ginebra.

 

Después, dependiendo de cada combinación, se le darán toques de otros botánicos que imprimirán su sello distintivo, como pueden ser cáscaras de cítricos, hierbas aromáticas, flores, etcétera. Por lo que cada marca de Ginebra es distinta a todas las demás.

 

Aunque muchas personas asociamos la Ginebra con Inglaterra, en realidad uno de los ingredientes lo inventó un médico holandés a mediados del siglo XVII, Franciscus Sylvius, conocido mejor como Franz De Le Boe, que simplemente buscaba un remedio para mejorar temas de salud como limpiar las impurezas de la sangre, evitar la formación de cálculos biliares, los trastornos renales y los ataques de gota. Y descubrió este remedio gracias al enebro, unas bayas diuréticas, ricas en potasio, que conseguían todos estos efectos.  Así nació la ginebra, en una farmacia; pero pronto fue sacada de la farmacia y llevada al bar, convertida de inmediato en una bebida de gran éxito por los inteligentes comerciantes holandeses.

Por otro lado la tónica, es un ingrediente fundamental del Gin Tonic, también nació como medicamento; específicamente para bajar la fiebre, calmar dolores y tratar la malaria. Durante el siglo XVIII mucha gente de todas los sectores sociales se curaron de esta enfermedad tomando quinina, este fuerte alcaloide antipirético y analgésico, que además aporta energía.

 

La mezcla de ambos medicamentos, ginebra y tónica, data del siglo XIX, cuando los británicos asentados en India administraban quinina a sus soldados para combatir la malaria, pero era tan amarga que incluso con azúcar de caña resultaba difícil de probar. Así que alguien tuvo una genial idea de hacerlo más agradable al gusto, mezclándola con algo de alcohol. Realizaron varias pruebas hasta dar con la ginebra y, para suerte de millones de consumidores, así esta bebida que comenzó como un remedio se popularizó mundialmente a tal grado de ser un básico en la coctelería.

 

En los últimos años, el Gin Tonic se ha convertido en un cóctel de culto. Una obra de arte de bartenders, que aporta placer en cada trago y sofisticación desde la primera y hasta la última gota. Cualquier momento es bueno para tomar un delicioso gin. Las creaciones auténticas y perfumadas se antojan después de una buena comida o de una cena, pero también a media tarde, como broche final a la jornada laboral o simplemente para pasar un rato con los amigos. 

Además el Gin Tonic funciona perfectamente como digestivo y diurético, evita infecciones urinarias, alivia dolores musculares, combate gripe y tos, entre otros beneficios aportados tanto por la quinina como por las bayas de enebro. The London Nº1, considerada como la mejor ginebra del mundo, rinde un homenaje a la ciudad del Támesis a la que se siente muy vinculada y en la que se inspira su esencia.

 

Recuerda que nunca es demasiado temprano para un buen Gin Tonic.

 

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